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por Abraham
Lama
LIMA, nov (IPS) Perú posee cinco
por ciento del agua potable del mundo pero maneja este recurso,
cada vez más escaso, de manera inadecuada, advirtieron expertos.
La distribución del agua no es equitativa, según el informe
"El medio ambiente en Perú año 2000". La sierra y la costa,
donde viven 90 por ciento de los peruanos, disponen de menos
de dos por ciento del recurso.
Por otra parte, la costa, en donde se reside 60 por ciento
de la población, recibe una precipitación anual de 38 milímetros,
16 veces menos que la región andina y casi 100 veces menos
que su selva amazónica.
A esa situación se suma la ausencia de políticas adecuadas
de manejo y aprovechamiento, incluso en las áreas con menos
fuentes naturales. El resultado es el derroche.
La escasez de agua es objeto de una "emergencia total", según
el informe "Perspectivas del medio ambiente mundial para el
año 2000", del Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA).
"Es improbable que el ciclo hidrológico mundial baste para
satisfacer la demanda de agua en los próximos decenios", dice
el documento.
La Organización Metereológica Mundial calculó que, si no cambian
las actuales pautas de consumo, en 2025 dos de cada tres personas
en el planeta vivirán en condiciones de tensión social por
falta de agua, pues el actual nivel de gasto es insostenible.
Según un informe del PNUMA, este problema alcanza su mayor
gravedad en Asia y Africa occidental. Ya son 14 los países
africanos con tensión social por escasez de agua, y se calcula
que otros 11 países del continente se sumarán a la lista en
los próximos 25 años.
"Así como el petróleo originó disputas y guerras en las últimas
décadas, en este siglo el agua será uno de los principales
factores internacionales de conflicto", opinó el investigador
Luis Chang, del Instituto Cuánto.
La creciente escasez crea la necesidad de acuerdos para una
distribución equitativa del agua de superficie y subterránea
y, para evitar que las disputas deriven en conflictos, la
Organización de las Naciones Unidas considera criterios internacionales
de gestión de este recurso.
"Más pronto de lo que algunos imaginan pueden surgir en algunas
regiones tensiones geopolíticas por el uso y el control de
las aguas fluviales que atraviesan varios países", comentó
la socióloga e historiadora peruana Imelda Vega Centeno.
La escasez también aumenta la desigualdad social. En algunas
regiones asiáticas, como en Gujurat, India, el nivel del agua
subterránea disminuyó mucho y los agricultores pobres no pueden
perforar a la profundidad necesaria para la extracción, dice
el informe del PNUMA.
"El empleo eficiente del agua es uno de los objetivos fundamentales
para el desarrollo. Sin embargo, en Perú, en donde se encuentra
cinco por ciento del total mundial de agua potable, no hay
un manejo racional ni previsor", comentó el ambientalista
Iván Borja.
"Sólo dos por ciento de los recursos abastece a 90 por ciento
de la población", agregó.
"En nuestro país, los recursos hídricos no son bien utilizados,
los sistemas de riego no han sido concebidos adecuadamente
y la mayoría de ellos se encuentran inconclusos", expresó
Chang, integrante del equipo que presentó la semana pasada
el informe "El medio ambiente en Perú, año 2000".
Según ese estudio, editado por el Instituto Cuánto, los deficientes
sistemas de riego y su pobre manejo originan un grave riesgo
de colapso.
La falta de un criterio estratégico sobre el manejo del agua
disponible perjudica los cultivos de la costa, la zona peruana
menos dotada de agua dulce adecuada para el riego.
Los campesinos costeños de Perú prefieren sembrar caña de
azúcar y arroz, cultivos de alto consumo de agua, y el Estado
no incentiva el empleo de técnicas modernas y eficientes de
riego, como la aspersión y el goteo.
El agua no solo es indispensable para el consumo doméstico
y la irrigación de las zonas agrarias, sino también para la
industria.
Para producir una tonelada de acero se requieren 325.000 litros
de agua. Una refinería emplea 10 litros de agua por cada litro
de gasolina. Para extraer una tonelada de petróleo hacen falta
10.000 litros de agua.
Para producir una tonelada de fibra sintética se usan 5,6
millones de litros de agua, y para mantener en funcionamiento
una central térmica de un millón de kilowats de potencia se
deben utilizar cada año entre 1.200 y 1.600 millones de metros
cúbicos de agua.
Las principales fuentes de agua de Lima, donde viven siete
millones de personas, son los ríos Lurín, Chillón y Rimac.
El Rimac recibe parte importante de su agua del Mantaro, un
río serrano que desviado para dirigir a Lima parte de sus
caudal, que se vierte en el río Amazonas y se pierde luego
en el océano Atlántico.
Lima recibe 20 metros cúbicos por segundo de fuentes fluviales
y ocho metros cúbicos por segundo de aguas subterráneas.
"Esa cantidad debería bastar para abastecer a Lima, pero el
mal uso y las pérdidas en el sistema de distribución lleva
a que casi la mitad de la población solo reciba 14 horas diarias
de agua al día", señaló Rocío Flores, directora de un boletín
de la empresa de Saneamiento de y Agua Potable de la ciudad.
Con una inversión aproximada de 330 millones de dólares, esa
empresa pública se propone construir 44 kilómetros de canales
y un túnel de 10 kilómetros, que atravesará la cordillera
de los Andes para trasvasar siete metros cúbico de agua por
segundo a la zona de la costa del océano Pacífico donde se
encuentra Lima.
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