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14
de enero del 2001
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Por Kintto Lucas* La declaración realizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO) el 10 de noviembre pasado, fue difundida hace unos días en Tena, capital de la provincia de Napo. El Parque tiene 931 mil 215 hectáreas y en sus alrededores viven 80 mil habitantes, 70 por ciento de origen indígena kichwa y 30 por ciento de colonos. Son campesinos que viven casi de una agricultura de subsistencia y en parte se integraron al sistema de comercialización de productos tradicionales como café, cacao y yuca. Para Antonio Avilés, un poblador kichwa de la zona, la decisión de la UNESCO es una forma de reconocer la necesidad de preservar el ambiente y de "promover un desarrollo tomando al ser humano como parte principal de la conservación ecológica". "Los indios vivimos pegados a la naturaleza. Las hojitas, los bichitos, los ríos son como si fuéramos nosotros, por eso vivimos pidiendo al mundo que nos ayuden a mantener esa vida, y esta reserva nos integra a la conservación", argumentó Avilés. El ingeniero Hans Knoblauch, Asesor Principal del Proyecto Gran Sumaco, sostiene que el concepto Reserva de Biosfera busca equilibrar los criterios de preservar la naturaleza e impulsar el desarrollo humano sostenible de los pueblos. "Parte de la premisa de que ninguna actividad de conservación podrá tener éxito, mientras la población se debate con la pobreza", aseguró Knoblauch. El área del Sumaco es considerada por los ambientalistas de importancia ecológica porque reúne en un espacio relativamente pequeño siete zonas de vida. "Todavía es posible encontrar animales que no hay en otros lugares con bastante abundancia, como el jaguar, el oso hormiguero, el de anteojos", aseguró Avilés. También se identificaron más de 654 especies de aves, 470 de peces y seis mil de plantas. Según la declaratoria, el Parque Nacional es el núcleo central de protección y espacio intocable para conservar ecosistemas, facilitar la investigación científica y permitir un turismo especializado. El área circundante "es considerada de apoyo para conservar el Parque, y la población que vive allí recibe asistencia para proteger la reserva, producir mejor en sus terrenos, transformándose en guardiana del ambiente mientras construye su desarrollo", aseguró Knoblauch. La
declaratoria coincidió con el inicio de una campaña para proteger las
reservas que existen en América Latina lanzada por la Red Iberoamericana
de Reservas de la Biosfera. "Queremos que esas áreas dejen de ser manejadas
sólo como parques nacionales e involucrar a las comunidades" en el asunto,
explicó Eduard Müller, coordinador de la Red. En el mundo hay 391 reservas
de la biosfera, que suman 260 millones de hectáreas. Copyright © 2000 Tierramérica. Todos los Derechos Reservados |
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