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La
guerra del banano contra los hongos |
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Por Mario Osava*
Los investigadores tratan de proteger
a la planta del banano de sus numerosos enemigos, y una de las herramientas
que podrían utilizar es el desarrollo de variedades transgénicas
más resistentes. En Brasil la mayor amenaza es la sigatoka
negra.
RIO DE JANEIRO.- Cultivar banano es una guerra
sobre todo contra los hongos. En ese combate, los productores aplican
agroquímicos, los científicos desarrollan variedades
resistentes y las autoridades buscan frenar la expansión
de plagas.
Brasil, cuarto mayor productor mundial de banano después
de India, Uganda y Ecuador, convive desde hace años con dos
de los principales enemigos del fruto, la enfermedad de Panamá
y la sigatoka amarilla, combatidos mediante fungicidas y aumento
de la resistencia de los árboles.
Pero la peor amenaza es la sigatoka negra,
que ingresó al país por las septentrionales fronteras
amazónicas hace cinco años, y se teme que pronto ataque
las regiones más productivas de la región centro-sur.
En esa zona se cultivan variedades del grupo
Cavendish, el más exportado en el mundo y el más vulnerable
a la sigatoka negra.
”La sigatoka negra es más agresiva,
expulsa incluso a la sigatoka amarilla”, y se expande rápidamente,
explicó a Tierramérica Sebastiao de Oliveira e Silva,
agrónomo del centro Mandioca y Fruticultura de la estatal
Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA),
ubicado en Cruz das Almas, noreste brasileño.
Brasil ya cuenta con variedades resistentes
a la sigatoka negra, causante de estragos que encarecen la producción
bananera de América Central y países andinos.
Esas variedades pertenecen al grupo Plata,
el más producido en el país al igual el Pacovan Ken
(resistente a las dos formas de sigatoka y a la enfermedad de Panamá),
desarrolladas por la EMBRAPA, señaló Silva.
El banano tiene más de 500 variedades.
Brasil experta sólo 13 por ciento de su cosecha anual de
100 millones de toneladas.
En banano Nanica, del grupo Cavendish, sigue
amenazado por plagas.
El Instituto Agronómico de Campinas,
ubicado cerca de Sao Paulo, desarrolló la variedad IAC 2001,
que era resistente a la sigatoka negra, pero los ejemplares perdieron
esta característica dos años después de ser
sembrados en la Amazonia.
Obtener mejores variedades de banano lleva
tiempo, porque el ciclo vital del árbol dura más de
un año, y eso hace lento el proceso de evaluaciones, cruces
y comprobación. Son casi 12 años hasta el resultado
final, observó Silva.
La EMBRAPA busca soluciones en su Centro Nacional
de Recursos Genéticos y Biotecnología (CENARGEN),
en Brasilia.
El método tradicional mediante el cruce
biológico convencional es muy limitado en el caso del banano,
porque muchas variedades, en especial las más cultivadas,
tienen frutos estériles, señaló Manoel Teixeira
Souza, investigador del CENARGEN
La EMBRAPA participa en un consorcio de 14
países para descifrar el genoma del banano y desarrollar
variedades transgénicas.
”Nuestra prioridad es identificar genes
resistentes para transferirlos al Nanica y Plata”, informó
Souza.
La estrategia es comparar el genoma del banano
con el del arroz, la gramínea más estudiada, y concentrar
la investigación en genes cuya información se expresa
en las hojas, donde ataca la sigatoka negra, explicó.
También se busca identificar genes de
otras especies que puedan otorgar resistencia al banano mediante
transferencia genética, indicó Souza.
La expectativa es descubrir “genes candidatos”
en la primera fase del proyecto, hasta 2004, y luego realizar ensayos
para verificar la eficacia de su transferencia, sostuvo.
Souza lamentó la polémica sobre
transgénicos en Brasil, concentrada en el caso de una variedad
de soja desarrollada por una firma transnacional para facilitar
el uso de herbicidas.
”Eso traba las investigaciones”, opinó.
Silva no se opone a la biotecnología
como posible solución “más rápida”,
o para resolver algunos “detalles” difíciles
de la técnica convencional de mejoramiento.
”Las nuevas tecnologías presentan
riesgos”, pero es cuestión de adoptar cuidados, señaló.
Mientras se buscan soluciones, es importante que la prensa divulgue
información
sobre las plagas, para que los agricultores y el resto de la población
eviten transportar material contaminado, dijo a Tierramérica
Regina Vilarinho, coordinadora de la Red de Sanidad Vegetal de la
Embrapa.
Las variedades de banano más exportadas,
del grupo Cavendish, afrontan también el peligro de la llamada
raza 4 de la enfermedad de Panamá, provocada por el hongo
fusarium, que ingresa a la planta por la raíz. No existen
plaguicidas para controlarla.
Ese mal afecta a Australia, el sur de África
y algunos países asiáticos, y la Red Internacional
para el Mejoramiento del Banano y el Plátano considera que
su llegada a América Latina es sólo cuestión
de tiempo.
El banano es el cuarto alimento vegetal mundial,
detrás del arroz, el maíz y el trigo.
* El autor es corresponsal de IPS.
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