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Computadoras verdes aún son un sueño |
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Por Francesca Colombo*
En
Italia sólo se recicla 15 por ciento de la basura electrónica. El
país aún no está listo para cumplir la normativa comunitaria en
la materia.
MILÁN, 30 sep (Tierramérica).- Pese a los esfuerzos
europeos por reducir la contaminación ambiental, apenas 15 por ciento
de computadoras y otros aparatos son reciclados anualmente en Italia,
lo que dificulta una solución efectiva al problema de la basura
electrónica.
El dato es proporcionado por el Consorcio Ecoqual'It, que abarca
a las mayores distribuidoras e importadoras de alta tecnología en
Italia.
Según su portavoz, Stefano Appuzzo, en Italia, 60 por ciento de
los aparatos eléctricos y electrónicos termina en la basura común
o en las bodegas de las casas y el mercado tiene dificultad en promover
aparatos reciclados.
"Hoy los precios de las computadoras son bajos y muy competitivos.
Los usuarios prefieren comprar una computadora personal nueva que
una reciclada, porque la diferencia de precios es poca. El mercado
tiene dificultad en promover los aparatos reciclados", dijo Appuzzo
a Tierramérica.
En Italia hay alrededor de 6,7 millones de usuarios de computadoras,
que se fabrican con más de mil piezas. Muchas de ellas tienen componentes
tóxicos, como mercurio, cromo o plomo, que perjudican a la salud
y al ambiente.
El reciclaje insume tiempo, dinero y organización. Hay que recoger
los artefactos, desmontar sus piezas, clasificarlas, recuperar lo
que todavía sirve y desechar lo que no.
Además, la tecnología crea nuevos modelos en tiempo récord y acorta
su vida útil. Antes una computadora personal duraba unos 10 años;
hoy, a los cuatro se considera obsoleta.
Pero hay algunas iniciativas en marcha. Varios jóvenes milaneses
crearon la sociedad Reciclaje Ético, que vende objetos usados en
Internet y también en mercados de antigüedades y ferias locales,
para sensibilizar a los consumidores sobre los problemas que trae
el desperdicio.
Reciclaje Ético retira gratuitamente los objetos que desechan las
personas, entre ellos piezas de computadoras, como cables, ratones
o monitores, y los revende a precios bajos.
"Las computadoras peronales no deberían comprarse, hay que alquilarlas.
Con eso ahorraríamos mucho, y hay que usarlas el mayor tiempo posible",
dijo a Tierramérica el director de Reciclaje Ético, Tommaso Cerioli.
Hay 300 empresas que se dedican a recuperar aparatos eléctricos
y electrónicos en Italia. Progeo Ambiente, por ejemplo, fundada
en 1996, recoge las computadoras, las desarma completamente y separa
las partes no reutilizables de las reciclables (aluminio, tarjetas
electrónicas, plástico y cables).
"Muchos italianos no saben cómo botar sus computadoras viejas y
nos llaman para ayudarlos. Los retiramos y aplicamos las reglas
para los desechos tecnológicos: clasificamos, separamos y llevamos
el material peligroso a las instalaciones especiales de los municipios,
que se encargan de destruirlos", declaró a Tierramérica Loredana
Sansone, de Progeo Ambiente.
Sin embargo, estos esfuerzos de reciclaje no resuelven el problema
de la basura electrónica.
Las computadoras son parte de las 107 mil toneladas de residuos
electrónicos y eléctricos que se producen anualmente en Italia,
según Ecoqual'It. De estas, 30 por ciento regresa a revendedores,
15 por ciento se abandona y solamente 15 por ciento se trata adecuadamente.
El resto termina en la basura común.
En la Unión Europea (UE), 90 por ciento de los 6,5 millones de toneladas
de basura electrónica que se producen anualmente es quemada sin
clasificar ni tratar.
La UE estableció que los productores de alta tecnología deben eliminar
las cantidades de las sustancias tóxicas y asumir la responsabilidad
de sus productos hasta el final de su ciclo vital.
Pero en julio Italia aplazó un año el cumplimiento de las normativas
de la UE sobre Residuos de los Aparatos Eléctricos y Electrónicos.
Los gobiernos seccionales no están organizados para la recolección
gratuita de basura ecológica, ni las empresas locales están preparadas
para cumplir con esa normativa.
Tampoco las empresas internacionales que venden sus productos en
Italia hacen muchos esfuerzos para reducir los tóxicos en las computadoras,
aunque declaren lo contrario.
Así lo revela un estudio de la organización ambientalista Greenpeace
del 17 de agosto de 2005, que analizó 40 componentes de cinco fabricantes:
las norteamericanas Apple, Dell y Hewlett Packard (HP), la japonesa
Sony y la taiwanesa Acer.
Según Greenpeace, los componentes de las computadoras de Apple y
HP contienen tóxicos preocupantes. HP, además, dice en su sitio
de Internet que eliminó una sustancia contaminante hace años, cuando
no es verdad, asegura el estudio.
"Es posible reducir mucho más las sustancias tóxicas en la fabricación
de computadoras. Necesitamos reglamentos más rigurosos que obliguen
a sustituir todas esas piezas", señaló a Tierramérica Giuseppe Onuffri,
de Greenpeace.
Onuffri agregó que muchas de las computadoras que se botan en Europa
terminan en China o en India, donde las piezas se reciclan sin ningún
cuidado para la salud ni el ambiente.
La empresa norteamericana Apple rechazó las acusaciones de Greenpeace
y recordó que tiene una política ambiental sólida y que fue y es
líder en el campo industrial para la restricción y el uso de sustancias
tóxicas en la producción de aparatos eléctricos y electrónicos.
* Colaboradora de Tierramérica. |