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Aumentan males por agotamiento de ozono |
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Por Stephen Leahy *
El
incremento del cáncer de piel a causa de la radiación es alarmante,
advierten científicos. Habitantes de Chile y Argentina deben extremar
cuidados al exponerse al sol esta primavera.
TORONTO.- Cáncer de piel, lesiones oculares
e infecciones aumentan a la par del agujero antártico en la capa
de ozono, especialmente en el sur de Argentina y Chile, donde durante
la primavera la radiación ultravioleta crece 25 por ciento.
La capa de ozono cubre a todo el planeta a una altitud de alrededor
de 15 a 30 kilómetros, y protege a los organismos vivos de los perjudiciales
rayos ultravioletas.
Según la estadounidense Administración Nacional Atmosférica y Oceánica
(NOAA), el agujero de ozono se expandió a 29,5 millones de kilómetros
cuadrados en promedio, entre el 21 y el 30 de septiembre.
En este momento, el agujero sobre la Antártida "es el más grande
de que se tenga registro", dijo Achim Steiner, director ejecutivo
del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).
"Los gobiernos necesitan reducir y clausurar las fuentes de productos
químicos que agotan el ozono", agregó en una declaración escrita.
Las quemaduras de sol aumentan durante la primavera, cuando el agujero
se extiende a la austral ciudad chilena de Punta Arenas, según estudios
realizados por la Universidad de Magallanes.
El melanoma maligno, una mortal forma de cáncer de piel, se duplicó
en los últimos años, llevando a las autoridades sanitarias chilenas
a recomendar evitar la exposición directa al sol entre las 11.00
y las 17.00 horas, y especialmente proteger a los niños.
"Mundialmente, el aumento de (casos de) melanoma es alarmante, está
entre las formas de cáncer que crece más rápidamente", dijo a Tierramérica
Edward de Fabo, investigador del cáncer de piel en la Universidad
George Washington.
"Solía ser raro en jóvenes, pero vemos cada vez más casos de melanoma
en personas menores de 25 años", señaló De Fabo.
El incremento de quemaduras de sol también está vinculado a que
más rayos ultravioleta llegan a la superficie de la Tierra. Los
efectos adversos directos de esa radiación serán aumentos en cáncer
de piel, cataratas y lesiones oculares, dijo Frank de Gruijl, investigador
del Hospital Universitario de Utrecht, en Holanda.
"Hay buenas razones para sospechar aumentos de infecciones con el
virus herpes simplex y otras enfermedades infecciosas también",
dijo De Gruijl a Tierramérica.
Mayores niveles de rayos ultravioleta B (los más perjudiciales)
influyeron en la supresión de sistemas inmunológicos, explicó.
Animales y plantas también son afectados por la expansión primaveral
del agujero de ozono. Científicos argentinos hallaron daños en el
material genético de plantas del Parque Nacional de Tierra del Fuego,
y australianos documentaron reducciones del fitoplancton de hasta
65 por ciento.
Según un boletín de la división antártica del Departamento Ambiental
Australiano, un área del Atlántico Sur conocida como "el granero
de la Antártida" fue expuesta a entre tres y seis veces la cantidad
normal de radiación ultravioleta en octubre.
“Los niveles globales de estos rayos aumentaron en los últimos 25
años y no se sabe cuán rápidamente continuarán haciéndolo ni por
cuánto tiempo. Los químicos que agotan el ozono van a estar en la
atmósfera durante varios siglos", dijo De Fabo.
El ozono prácticamente desapareció de la capa atmosférica entre
12 y 20 kilómetros por encima de la superficie terrestre.
Hoy la radiación ultravioleta en el mundo es, en promedio, entre
cinco y 10 por ciento más elevada que antes de 1980, y seguirá en
esa dirección por otra década o más.
Estos niveles varían mucho según la ubicación y la época del año.
Los países más cercanos al ecuador tienen la mayor exposición a
los rayos ultravioleta, pero las regiones australes de Argentina
y Chile experimentan niveles muy elevados de esta radiación (25
por ciento más altos) especialmente durante la primavera, cuando
se abre el hueco antártico.
Científicos atmosféricos anunciaron hace poco que la capa de ozono
está comenzando a recuperarse y que volverá a niveles previos a
1980 en 2050.
De Fabo destacó que esa proyectada recuperación depende de que se
cumpla plenamente el Protocolo de Montreal (1997), que busca controlar
la producción y el consumo de sustancias químicas destructoras de
la capa.
El tratado fue diseñado para eliminar o reducir la producción de
varios grupos de productos químicos llamados hidrocarbonos halogenados
--que contienen cloro o bromo-- conocidos por su participación en
el agotamiento del ozono.
Representantes de casi 200 países se reunieron del 30 de octubre
al 3 de noviembre en Nueva Delhi para evaluar los avances del Protocolo,
que "fue increíblemente exitoso hasta ahora, pero queda mucho por
hacer", dijo a Tierramérica Michael Williams, portavoz del Pnuma.
Otros temas tratados en la reunión fueron el comercio ilegal de
clorofluorocarbonos (CFC) prohibidos, el uso continuado de bromuro
de metilo por parte de Estados Unidos y el problema de los químicos
de reemplazo (hidroclorofluorocarbonos -HCFC- e hidrofluorocarbonos
-HFC-), que empeoran el calentamiento global.
* Corresponsal de IPS.
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