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Aguas libanesas no se libran de mancha negra |
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Por Meena S. Janardhan * - IPS/IFEJ*
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dos meses del vertido de crudo a causa del bombardeo israelí, Líbano
aún lucha por limpiar sus costas. Miles de especies marinas están
en peligro y el invierno no trae buenos augurios.
DUBAI, 20 Nov (IPS/IFEJ).- El inclemente invierno
en el Mediterráneo oriental plantea una nueva amenaza a la ecología
marina desde Líbano hasta Turquía este año, debido a las secuelas
de la mancha de petróleo provocada en julio por el bombardeo israelí
de una central eléctrica al sur de Beirut.
Entre 10 mil y 15 mil toneladas de crudo se filtraron entre el 13
y el 15 de julio de la dañada planta de Jiyeh, a 30 kilómetros de
la capital libanesa. El derrame contaminó seriamente las aguas adyacentes
a las costas libanesa y siria, aunque el daño ambiental a los vecinos
Chipre, Grecia y Turquía fue reducido por exitosas operaciones de
limpieza del petróleo flotante.
Pero el peligro persiste. Equipos altamente especializados con experiencia
extensiva necesitan ponerse a trabajar inmediatamente para limpiar
rocas y edificios antes que las tormentas invernales azoten la región,
advirtió el Centro Regional de Respuesta de Emergencia para la Contaminación
Marina en el Mar Mediterráneo, con sede en Malta.
Especies marinas en peligro de extinción ya están sufriendo los
embates del derrame, y con el reciente inicio de la temporada migratoria
se teme por la suerte de miles de aves en sitios como la reserva
libanesa de Palm Islands.
El vertido de la planta de Jiyeh fue resultado del masivo bombardeo
que propinó durante 33 días Israel al Líbano, después del secuestro
de dos de sus soldados por parte de las milicias del grupo chiita
pro-sirio Hezbolá. Tras el cese al fuego el 14 de agosto, las autoridades
libanesas calcularon que los combates habían provocado la muerte
de al menos mil 100 civiles.
Apenas el 13 de octubre, con equipamiento especializado, comenzó
la recuperación manual de petróleo sumergido alrededor de la planta.
Un equipo de buzos italianos estima que en el lecho del mar podrían
hallarse hasta 600 metros cúbicos de combustible. Los asiste una
organización no gubernamental no identificada.
También hay buzos de Emiratos Árabes Unidos esperando para sumarse
a la limpieza. Con experiencia adquirida a partir de las tareas
de alivio en Tailandia y Sri Lanka luego del tsunami del 26 de diciembre
de 2004, el equipo de la Asociación de Buzos de Emiratos sólo aguarda
luz verde de las autoridades libanesas.
"Estamos listos para ir y ayudar a evaluar el alcance de los daños
bajo la superficie. Sé que los equipos de expertos ya están en los
sitios", dijo en entrevista Ibrahim Al-Zubi, director del Departamento
de Ambiente de la Asociación.
Tras los bombardeos diurnos y nocturnos realizados en julio por
aviones israelíes, una misión establecida por el Ministerio de Ambiente
de Líbano y expertos de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN)
encontró playas, cuevas y rocas cubiertas de petróleo. La franja
costera famosa como zona de esparcimiento para los ricos de Asia
occidental alberga a las inusuales tortuga boba (Caretta caretta)
y focas monje (Monachus monachus).
"Las personas que viven del mar recordarán esta contaminación durante
todas sus vidas", dijo Xavier Kremer, experto francés en derrames
petroleros de la organización Cedre, sin fines de lucro.
Describiendo el derrame como el peor desastre ambiental en la historia
de Líbano, el ministro de Ambiente Yacoub Sarraf declaró a la prensa
que "los costos de limpieza podrían llegar a 100 millones de dólares".
"Ni siquiera las especies que viven en el fondo del mar escaparon
a la contaminación, y se deben desarrollar técnicas innovadoras
para eliminar el petróleo", señaló Rick Steiner, experto en petróleo
y miembro de la UICN.
Exámenes preliminares de la franja costera hallaron sustancias tóxicas
como los hidrocarburos aromáticos polinucleares. Estos "provocan
cáncer y se pueden acumular en los órganos de las especies y causar
impactos a largo plazo, como el repentino colapso de las poblaciones
de peces años después de la contaminación, al igual que sucedió
en (el noroccidental estado estadounidense de) Alaska", explicó,
refiriéndose a su experiencia a partir del derrame de 37 mil toneladas
de petróleo del buque Exxon-Valdez.
El 17 de agosto, la Organización Marítima Internacional y el Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente se reunieron en Atenas
y acordaron un plan de acción de casi 65 millones de dólares para
asistir a las autoridades libanesas con la limpieza. Otros países,
como Argelia, Chipre, Grecia, Francia, Italia, Malta, España y Siria
también se comprometieron a apoyar.
El Consejo para el Desarrollo y la Reconstrucción de Líbano sitúa
los costos directos de los daños a la infraestructura causados por
la guerra en tres mil 600 millones de dólares, aunque algunos analistas
indican que esa cifra podría triplicarse.
Varias playas arenosas conocidas por ser usadas por las tortugas
bobas y las tortugas verdes (Chelonia mydas) para anidar, resultaron
afectadas, especialmente en Beirut y la Reserva Natural de Palm
Islands, en las afueras de la noroccidental ciudad libanesa de Trípoli.
El petróleo que cubre las costas rocosas de la reserva ya mató a
algas y otros organismos de los que se alimentan los peces y las
tortugas.
Mona Khalil, que durante seis años manejó tortugas en Líbano, dijo
al ser entrevistada que "lo más probable es que los bebés de tortugas
recién nacidas que ingresan al agua cerca de Palm Islands mueran
cuando encuentren petróleo al salir en busca de aire".
Las crías "también pueden estar expuestas al crudo residual que
queda en las playas, así como en aguas cercanas a la costa. Semejante
exposición puede resultar en una severa mortalidad y/o en efectos
sub-letales, incluyendo carcinogénesis y problemas fisiológicos
y reproductivos", aseguró Steiner.
Al ornitólogo y administrador de la reserva de Palm Islands, Ghassan
Jaradi, quien ha visto pájaros empapados en petróleo, le preocupa
que surjan más de esos casos, dado que la temporada de migración
de aves costeras recién comienza. Alrededor de 156 especies de pájaros,
incluyendo a muchos migratorios, pueden estar ya en contacto directo
con el agua contaminada.
Las focas monje, que podían divisarse en las aguas de la reserva,
también podrían ser afectadas. Están incluidas en la Lista Roja
de Especies Amenazadas de la UICN.
"Palm Islands, que es una de las escalas más importantes de Líbano
para las aves migratorias y está protegida por la Convención de
Ramsar, es una micromuestra que representa la situación general
del entorno marino del país", dijo Ghassan.
La Convención de Ramsar fue suscrita en 1971 en esa ciudad iraní
para preservar ecosistemas prioritarios, como recursos hídricos
y fuentes de biodiversidad.
La misión de la UICN ya ayudó a comenzar las operaciones de limpieza
y los controles de la biodiversidad. Pero Kremer, de Cedre, advirtió:
"Después de limpiar la mayor parte del petróleo, todavía quedará
alrededor de uno por ciento en las aguas. La gente tendrá la impresión
de que las playas siguen contaminadas".
* Este artículo es parte de una serie sobre
desarrollo sustentable producida por IPS (Inter Press Service) e
IFEJ (siglas en inglés de Federación Internacional de Periodistas
Ambientales). |