 |
|
|
Pulso climático divide a científicos |
|
Por Stephen Leahy *
Para
algunos es realista, para otros conservador. Especialistas consultados
por Tierramérica reaccionan al cuarto reporte de expertos sobre
cambio climático, que predice aumentos de temperatura de entre 1,8
y 4 grados.
TORONTO, 5 Feb (Tierramérica) .-Los pronósticos
del reporte del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático,
que plantea aumentos de hasta 4 grados en la temperatura planetaria
para 2100, son muy sólidos para algunos científicos, pero para otros
resultan conservadores.
El Cuarto Informe de Evaluación del Grupo (IPCC, por sus siglas
en inglés), de mil 600 páginas y cuya primera parte fue presentada
el dos de febrero en París, señala que es abrumadora la evidencia
sobre el calentamiento planetario y la responsabilidad que les cabe
a los humanos al respecto y hace varias predicciones sobre la materia.
Pero según algunos climatólogos, dichos pronósticos pueden ser demasiado
prudentes, ya que no tomaron en cuenta los estudios más recientes,
sobre el deshielo en Groenlandia, por ejemplo.
“El IPCC es inherentemente un grupo cauto y sensato de científicos,
y a momentos es frustrantemente conservador”, opinó David Archer,
climatólogo de la Universidad de Chicago.
Hay que entender que los informes del IPCC no publican hallazgos
propios. Más de dos mil 500 científicos de más de 130 países compilan
y analizan investigaciones previamente publicadas y pasan años conciliando
las muchas diferencias existentes y trabajando en una presentación
resumida de la información.
El informe predice, por ejemplo, que las temperaturas aumentarán
de 1,8 a 4 grados para el año 2100, en contraste con los pronósticos
de su anterior informe, en 2001, cuando ofrecieron un espectro de
entre 1,4 y 5,8 grados.
"La principal diferencia (entre el cuarto informe y el anterior)
es que ahora las conclusiones son tan bien apoyadas por los datos
observados que nadie puede dudar razonablemente que estamos en medio
del calentamiento global", dijo a Tierramérica Stefan Rahmstorf
, quien colaboró con el cuarto informe del IPCC.
“Más allá de unas pocas excepciones, los informes del IPCC esencialmente
coinciden”, señaló Rahmstorf, profesor de física de los océanos
en el alemán Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto
Climático.
Pero hay excepciones y tal vez la más controvertida sea el impacto
del derretimiento de glaciares y capas de hielo en el aumento del
nivel del mar.
Versiones del Cuarto Informe de Evaluación filtradas a los medios
antes de su difusión oficial, pronosticaron un aumento del nivel
del mar de entre 28 y 43 centímetros para 2100, sustancialmente
menos que la predicción de 2001, de entre nueve y 88 centímetros.
A causa de una fecha límite obligatoria, el cuarto informe no incluye
evaluaciones de los últimos estudios publicados, que muestran que
las capas de hielo en Groenlandia y otras partes se derriten mucho
más rápidamente de lo que se pensaba.
Una investigación del propio Rahmstorf, publicada en la revista
Science en diciembre, establece que es más probable que el nivel
del mar aumente entre 50 y 140 centímetros para 2100.
En el cuarto informe, "los números sobre el nivel del mar son extremadamente
conservadores, y los modelos climáticos no reflejan las observaciones
más recientes de lo que está ocurriendo en Groenlandia", afirmó
Andrew Weaver, climatólogo de la Escuela de Ciencias de la Tierra
y los Océanos de la canadiense Universidad de Victoria.
Lo que sí incluyen los modelos climáticos son los hallazgos del
Servicio Mundial de Control de Glaciares (WGMS) en la ciudad suiza
de Zurich, de que los glaciares montaña están cediendo tres veces
más rápidamente que en los años 80.
Desde 1850, la mitad de los glaciares montaña del mundo se derritió
y las temperaturas globales aumentaron apenas 0,8 grados. El futuro
aumento de dos grados significa que "en el siglo XXI sobrevivirán
solamente los glaciares más grandes y elevados", dijo Michael Zemp,
de WGMS.
Pese al conservadurismo y a la virtual unanimidad entre los expertos
que participan en los reportes del IPCC, habrá organizaciones e
individuos que negarán la responsabilidad humana en el cambio climático,
y culpen a las variaciones solares, por ejemplo, por el aumento
de temperaturas.
“Esas explicaciones fueron refutadas científicamente hace tiempo,
pero reaparecen regularmente bajo nuevas formas. Todavía hay muchos,
especialmente en América del Norte, que buscan excusas para enterrar
sus cabezas en la arena", dijo Archer, de la Universidad de Chicago.
“El nuevo informe del IPCC usó 19 modelos climáticos diferentes,
más del doble que el anterior. En los últimos seis años se hizo
un esfuerzo enorme para estandarizar y mejorar la precisión de estos
modelos”, dijo a Tierramérica John Fyfe, del Centro Canadiense para
el Análisis Climático de Victoria.
“Extremadamente complejos, los modelos climáticos solamente pueden
verse en las mayores supercomputadoras del mundo. Ahora hacen un
trabajo muy bueno de simulación precisa del clima en los últimos
150 años, y son muy buenos calculando temperaturas futuras”, dijo.
También mejoraron mucho pronosticando cómo serán las condiciones
en áreas grandes, como las praderas canadienses, donde se espera
sequías más frecuentes.
La de París fue la primera parte de las tres que constituyen el
cuarto informe. Las próximas dos partes, que abordarán los impactos
del cambio climático y cómo mitigarlos, serán difundidas en abril
y mayo.
“Comparada con el informe de 2001, la primera parte del cuarto informe,
que trata sobre la ciencia física relacionada con el cambio climático,
incorpora muchas más observaciones directas, lo que incrementó la
confianza en los resultados”, dijo David Fahey, del Laboratorio
de Investigaciones de Sistemas de la Tierra, de la Administración
Oceánica y Atmosférica Nacional estadounidense.
"Este informe representa un tremendo salto adelante en nuestra comprensión
del clima", expresó a Tierramérica Fahey, quien redactó parte del
texto.
Sin embargo, más allá de detalles, este reporte indica lo mismo
que los anteriores del IPCC: el cambio climático está ocurriendo
y va a empeorar. “Y podría ser mucho peor, si no se actúa ahora
para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Para
mí, el cambio climático es como un tren que se descarrila en cámara
lenta", resumió Fahey.
* Corresponsal de IPS. |