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Como presidente
de Chile, Patricio Aylwin dejó sentado su interés
por preservar los recursos naturales del planeta cuando presentó
al Senado de su país, en septiembre de 1992, el Proyecto
de Bases del Medio Ambiente, cuya introducción define
la preocupación de su gobierno por el hábitat.
"En
la década del sesenta, el hombre pudo apreciar por
primera vez su planeta desde la inmensidad del espacio. Las
fotografías de esa imagen recorrieron el mundo, proyectando
un mensaje de humildad que golpeó la conciencia humana".
"¿Cómo
se ve la Tierra desde el espacio? Se aprecia una esfera envuelta
en nubes, en donde sólo resalta la inmensidad del océano,
la extensión de los desiertos y el verde profundo de
las zonas selváticas. Se ve, en definitiva, un planeta
frágil, finito, casi insignificante en el escenario
universal"
Esta visión
de la Tierra nos enfrenta a una realidad que en nuestra vida
diaria parecemos desconocer y negar la existencia de un planeta
con límites. La percepción nítida de
las fronteras del planeta viene a subrayar la necesidad de
adecuar el comportamiento de la humanidad a esos límites,
que no podemos seguir vulnerando sin arriesgar la propia viabilidad
de la vida futura sobre la Tierra.
Tal era el concepto sobre el lugar donde vive la humanidad
del ex mandatario chileno, quien en octubre de 1998 fue distinguido
con el Premio a la Comprensión Internacional J. William
Fulbright que otorga la Asociación homónima.
Abogado, profesor de derecho y estadista, Patricio Aylwin
alcanzó la estatura de líder político
mundial al dirigir el destino de Chile como presidente de
esa nación sudamericana, a la que ha dedicado toda
una vida de servicio público.
El presidente
durante los cuatro años más difíciles
de la transición democrática en Chile, sumido
en un régimen militar entre 1973 y 1990, representó
para Aylwin el mayor desafío de su trayectoria política.
Aylwin condujo el primer gobierno democrático, tras
17 años de la dictadura que encabezó el ahora
general retirado Augusto Pinochet, cuya detención en
Londres a finales de 1998 provocó una gran discusión
mundial sobre temas como la justicia internacional y la injerencia
de terceros países por razones humanitarias.
El ex
jefe de Estado mantiene a la fecha una presencia activa en
la vida política de Chile, abogando por proyectos sustentados
en valores comunes, así como por principios de libertad,
no sólo en el plano de la economía, sino de
la política y la cultura. Patricio Aylwin expresa desde
cualquier foro su preferencia por una sociedad igualitaria
y por la dignidad de los seres humanos.
El ex
presidente, quien propugnó por volver a establecer
en Chile una sana relación entre economía, naturaleza
y comunidad humana, planteó durante su gestión
que el descubrimiento de América había demostrado
que los límites de la Tierra eran mayores a los entonces
conocidos, provocando una profunda transformación en
la historia de la humanidad. La visión de la tierra
desde el espacio, inversamente, proyectó la existencia
de límites antes desconocidos o desdeñados,
a la acción del hombre, sobre el planeta.
En su
iniciativa sobre medio ambiente, Aylwin señaló
que "el porvenir de la Humanidad exige que esa nueva
percepción de la Tierra transforme la acción
humana, ocasionando un vuelco histórico tan significativo
como el provocado por la gesta de Cristóbal Colón.
La visión de la Tierra desde el espacio esconde también
algunos elementos que para los habitantes de este mundo tienen
significativa importancia".
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